La pionera del arte abstracto es de Las Palmas de Gran Canaria
14 / 01 / 2025
  • La británica Georgiana Houghton anticipó los estilos de la pintura contemporánea desde la época victoriana, guiada por su conexión con el espiritismo
  • Su familia contribuyó al desarrollo económico, social y cultural de la ciudad: su hermano, Robert, fue el primer presidente del Gabinete Literario

El 20 de abril de 1814 nacía en Las Palmas de Gran Canaria Georgiana Houghton, la novena de lo que acabaron siendo doce hermanos de un matrimonio británico que había adoptado por costumbre pasar parte de su tiempo en la ciudad. Además de sus padres, George Houghton y Mary Ann Warrand, en esa época se asentaban en Gran Canaria y en su capital una gran cantidad de apellidos británicos, que acabaron por ofrecer un impulso decisivo al crecimiento económico, social y cultural de la urbe, desde su rol de cultivados comerciantes y empresarios portuarios.

De hecho, uno de los hermanos mayores de Georgiana Houghton, Robert Houghton-Warrand, se asentó en la ciudad avalado por su éxito en el negocio de la cochinilla. Casado con la canaria Emilia Gourie, Roberto, como se le llamaba en la sociedad local, fue uno de los impulsores y el primer presidente del Gabinete Literario de Las Palmas, fundado en 1844. Esto es, una de las instituciones fundamentales para comprender la evolución de la vida cultural en Las Palmas de Gran Canaria desde mediados del Siglo XIX.

En realidad, la familia de Georgiana mantenía una intensa actividad comercial entre Gran Canaria y el Reino Unido. El patriarca, George, era todo un emprendedor capaz de sobreponerse a la bancarrota y una inspiración para la mayoría de sus hijos. Algunos continuaron sus negocios familiares y su vida en la urbe, si bien los Houghton tenían su residencia oficial en Kentish Town, en Londres.

De la vida de Georgiana en la capital grancanaria poco ha quedado constancia. Se cree que recibió parte de su educación en Francia y es más seguro que pasó tiempo en Madeira. Georgiana no se casaría, viviendo con sus padres hasta su muerte. Si fue conocida por algo fue por su dedicación al espiritismo, un campo en auge en la burguesía victoriana del momento. La señorita Houghton se dedicó a saber cada vez más sobre esta nueva disciplina que consideraba compatible con el cristianismo. Aun con más intensidad después de la muerte de su hermana más joven, Zilla. Y, posteriormente, la de sus progenitores. Esta afición llevó a Georgiana a investigar en la fotografía, vinculada a su actividad como una experta en la materia.

De hecho, escribió varios libros sobre el tema, incluyendo Chronicles of the Photographs of Spiritual Beings and Phenomena Invisible to the Material Eye Interblended with Personal Narrative o Evenings At Home In Spiritual Seance: Welded Together By A Species Of Autobiography (1882). Falleció como una médium que había alcanzado cierta notoriedad, a punto de cumplir los setenta años de edad, aunque eso no le proporcionó una jubilación holgada.

Parecía que ahí había quedado su historia. Sin embargo, en 2016 Georgiana Houghton adquirió notoriedad internacional. Entonces, la crítica más reputada del mundo del arte sentenciaba, después de apreciar una buena colección de sus obras en Londres, que "ha aparecido una artista en el arte que reescribe la Historia". Porque antes de ser fotógrafa, Georgiana, que había construido su mundo en torno al espiritismo, también pintaba. Y no fue una pintora cualquiera.

La artista afirmaba que los espíritus guiaban su pincel, capaz de acabar sorprendentes obras en acuarela que anticiparon el estilo contemporáneo desde la época victoriana. Intentó exponer su trabajo en la capital inglesa, se arruinó en el intento y acabó sus días cerca de la pobreza. Si su trabajo ha sobrevivido es, precisamente, por su conexión con el espiritismo. Casi todas sus obras fueron heredadas por la Unión de Espiritistas Victorianos de Melbourne (Australia). Algo que le ha valido, con el paso del tiempo, la distinción de "pionera del arte abstracto".

Y como tal ha sido revaluada por la historia. Esta mujer, hija de Las Palmas de Gran Canaria, también viene a recordar con su legado cómo de relevante fue el paso de los británicos por la Isla y la ciudad. Hoy, luce su lugar de origen en una de las biografías más revisadas en lo que atañe a los artistas con un mayor impacto internacional en el Siglo XXI.